
En la tribú de Cashinohusas vivía una joven hermosa. Pero Iasá amaba solamente a Tupá, el hijo del dios supremo Tupán. Un demonio Anhagá, enamorado de Iasá, tenía envidia de Tupá y le quería robar la novia. Para hacer el plan, apareció delante de la madre de Iasá y dijo:
Si impides la boda de Iasá y Tupá te daré comida para toda la vida.
La madre hizo lo que le dijo el demonio y le impidió a Iasá volver a ver a Tupá y fijó la boda de su hija con el demonio, Iasá pensó que al casarse con el demonio iria a vivir al infierno y nunca iri al cielo donde estaba Tupá. Le pidió a Anhagá que si podía ir por última vez a Tupá y el demonio le dijo que si con una condición que si hiciera una herida en el brazo y que la sangre hiciera un camino para vigilarla. Ante de la ceremonia fue a visitar a Tupá y cada paso que daba hacia un arco rojo en el cielo. Tupá era muy poderoso y envió al sol , al cielo y al mar que acompañara a Iasá hasta el cielo. Se dibujaron tres arcos más, al lado del la franca roja. El Sol , Guarací , trazó un arco amarillo, el cielo , Iuaca formó un arco azul y el mar, Pará formó un arco azul oscuro. Iasá no logró llegar, se iba divilitando, fue cayendo lentamente a la tierra. Su sangre se mezcló con la franca amarilla de Guarací y se formó un arco anaranjado y después al mezclarse con el arco azul de Iuaca hizo uno violeta. Iasá murió en la playa, bañada por el agua del mar y los rayos del sol. De su cuerpo subió un arco verde, se convirtió en el séptimo color. Así se hizo el primer arco iris.
ANA ROSA





